"Mi papá le disparó a mi mamá": la revelación de un nene de 4 años testigo de un femicidio

POLICIALES 22 de diciembre de 2022 Por redaccion
El pequeño presenció el homicidio de su mamá a fines de noviembre en Mendoza y declaró en Cámara Gesell, donde confirmó la hipótesis de los investigadores. El presunto autor del hecho, un policía.
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Un padre acusó a su hijo de cuatro años de haber disparado contra su esposa y asesinarla. En un supuesto descuido de este policía mendocino, mientras limpiaba su pistola reglamentaria denueve milímetros, su hijo habría agarrado el arma y herido a su mamá con una bala.
La víctima fue Valeria Noemí Ramírez de 26 años y falleció el sábado 26 de noviembre, horas después de recibir un disparo en la cara en su habitación en su casa en el barrio La Gloria, de Godoy Cruz. El crimen salió a la luz tras un llamado al 911 cerca de las 22:40 del viernes que advertía sobre una mujer baleada en esa localidad en Mendoza. La mujer fue llevada al Hospital Central, aunque la bala, que ingresó por el rostro y afectó el tórax, ya le había ocasionado un paro cardíaco.

El policía mendocino Franco Nicolás Cuello quedó en la mira de la Justicia y en las últimas horas, la declaración del menor en Cámara Gesell confirmó las sospechas: “Mi papá le disparó a mi mamá”.

El nene fue el único testigo del hecho, por lo que su testimonio fue determinante para que la fiscal a cargo de la investigación, Claudia Ríos, imputara a Cuello por el femicidio, delito cuya única pena posible es la prisión perpetua

La coartada del sospechoso se desdibujó a las pocas horas, cuando se conoció el resultado del barrido electrónico en las manos de la criatura y de su padre. De acuerdo a las pericias, el pequeño no disparó el arma. En cambio, a Cuello le detectaron restos de la mezcla inflamable en manos, brazos y cuello. Además de las pruebas que determinaron que el policía tenía rastros de pólvora, plantearon como posibilidad que si un niño tan pequeño disparara una pistola 9 milímetros, “la patada” que le daría el arma lo habría empujado sentado más de un metro hacia atrás.

Por lo que los investigadores tomaron las dimensiones de la habitación de la pareja y encontraron que “a los pies de la cama había sangre", por lo cual se supone que Valeria estaba sentada en la cama cuando recibió el disparo. "Entre ese parte de la cama y la puerta hay muy poco espacio y es difícil suponer que Cuello estaba parado limpiando su arma sin apoyarla en ningún lado”, dijo la pesquisa.


Es que la distancia de disparo fue de 20 a 60 centímetros, de arriba hacia abajo con orificio de entrada por la fosa nasal derecha, destrozándole el paladar, parte del cuello y le salió por la espalda. Acorralado, el esposo de la víctima confesó que fue el autor material del disparo. Pero, lo trató de "accidente".

Según reflejaron los medios locales, la víctima recibió un balazo calibre 9 milímetros que ingresó por el sector derecho de la nariz, le destrozó el maxilar, salió por el pómulo y le atravesó la zona izquierda del tórax. Horas después, murió en el Hospital Central.


 
 
 
 
 
 


 

 
 
 
 
 
 
 
 
 

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