Una comerciante de 50 años denunció el presunto vaciamiento de su local ubicado en la zona de la Vieja Terminal de Resistencia y aseguró que encontró el acceso soldado con una reja metálica que le impedía ingresar.
La presentación fue realizada el lunes 2 de marzo de 2026 en la Comisaría Segunda de la capital chaqueña. Según consta en la denuncia, la mujer se dirigió alrededor de las 9:30 a su local comercial —donde trabaja desde hace 30 años— y constató que la entrada estaba bloqueada con una reja tipo malla metálica de color blanco, soldada en el acceso.
De acuerdo a su relato, al observar el interior notó que el lugar se encontraba vacío y sin la mercadería destinada a la venta. Ante esa situación, intentó comunicarse con el administrador del predio para consultar por lo ocurrido, aunque no obtuvo respuesta.
La denunciante también señaló que el 28 de febrero, cerca de las 00:43, recibió un llamado telefónico de una persona que se identificó como "Pablo", trabajador del lugar, quien le habría advertido que la mercadería de su comercio estaba “tirada en la calle”. Tras transmitirle esa información, la comunicación se cortó.
En su declaración, la comerciante detalló que contaba con recibos de compra de la mercadería, entre la que enumeró jeans, remeras de distintos colores y talles para hombres, mujeres y niños, pantalones, buzos, conjuntos infantiles, bermudas, camisetas de fútbol, ropa interior, además de percheros, una escalera de hierro, bancos de madera y bolsas cerradas con ropa de invierno.
Asimismo, manifestó que desde hace dos meses le habrían cortado el suministro eléctrico del local y denunció situaciones de hostigamiento. Afirmó que no mantiene deudas con los propietarios del predio.
En comunicación con Mascontenidos.net, la comerciante expresó su angustia por la situación: “Destrozada económicamente, mi familia come de acá”, afirmó, al describir el impacto que el hecho tuvo en su economía y en su entorno familiar.
Por el hecho, la mujer promovió acción penal contra el administrador y contra los propietarios del centro comercial, solicitando que se investigue lo sucedido y se determinen responsabilidades. También expresó temor por su integridad y por posibles amenazas.
La causa quedó en manos de la Justicia, que deberá avanzar con las actuaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias denunciadas.






















