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title: "Tenía 24 años, estudiaba y trabajaba: le contó a su madre su problema con la ludopatía y 20 días después tomó la peor decisión"
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date_published: "2026-09-10T08:49:00-03:00"
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# Tenía 24 años, estudiaba y trabajaba: le contó a su madre su problema con la ludopatía y 20 días después tomó la peor decisión

**![consumido](/download/multimedia.normal.83b61155515e58cb.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)**

**Martín tenía problemas con las apuestas online y había acumulado deudas. Veinte días después de contarle a su madre lo que atravesaba, murió por suicidio. Su familia ahora busca visibilizar la importancia de la prevención y el acompañamiento.**

Martín tenía 24 años, estudiaba marketing, trabajaba, jugaba al fútbol, tenía novia y hacía planes para el futuro. Para su entorno, llevaba una vida cotidiana sin señales evidentes de la crisis que atravesaba. Sin embargo, veinte días antes de su muerte le contó a su madre, **Mónica Bedoya**, que tenía problemas con las apuestas online y había acumulado deudas.

Según relató Bedoya en una entrevista con *Infobae*, su hijo había comenzado a apostar a los 17 años en sitios ilegales y posteriormente pasó a plataformas legales. La madre cuestionó la facilidad con la que los jóvenes pueden acceder al juego a través de los teléfonos: **“Les ponemos un casino en la mano a chicos y adolescentes”**, sostuvo.

Durante aquella conversación, Martín contó que debía dinero a su madre, a una hermana que vivía en el exterior y a un amigo. La suma alcanzaba los **US$8.000**. Bedoya aclaró que la familia podía afrontar esa deuda, pero explicó que para su hijo el problema estaba asociado a una profunda sensación de vergüenza y a la idea de haber defraudado a sus seres queridos.

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### Una crisis que no siempre se ve

Al reconstruir los últimos días de su hijo, Bedoya remarcó que Martín no respondía a las imágenes habituales que muchas personas tienen sobre alguien que atraviesa una crisis emocional.

El día de su muerte había asistido a una sesión de kinesiología por una lesión en la rodilla, había hecho planes con su novia y había comprado unos turrones que le gustaban. Para su madre, esa rutina muestra la dificultad que puede existir para detectar a tiempo el sufrimiento de una persona.

Después de su muerte, Bedoya encontró dos cartas. Según contó, en una de ellas Martín pidió perdón, desligó a su familia de cualquier responsabilidad y pidió ser recordado por quién había sido.

### El reclamo por más prevención

A partir de su experiencia, Bedoya comenzó a reclamar políticas de prevención y acompañamiento durante todo el año, y no solamente durante septiembre, cuando se intensifican las campañas de concientización sobre el suicidio.

Su propuesta apunta a que la problemática sea abordada de manera permanente en **escuelas, universidades, clubes y medios de comunicación**, con información sobre salud mental y redes de asistencia.

También pidió mayor responsabilidad en la cobertura periodística de estos casos y destacó que el suicidio es **multicausal**. En ese contexto, consideró que la ludopatía fue un factor que agravó la situación de su hijo, pero no debe entenderse como una única causa.

### El acompañamiento después de la pérdida

Bedoya también cuestionó la falta de asistencia que recibió su familia después de la muerte de Martín. Relató que una psicóloga del SAME intervino durante una crisis, pero que posteriormente no hubo un seguimiento sostenido.

**“Después quedás completamente sola”**, expresó al describir el período posterior a la pérdida. Su reclamo incluye la creación de dispositivos de acompañamiento para familiares que atraviesan un suicidio, una etapa que puede estar marcada por el dolor, la culpa y numerosas preguntas.

Con el tiempo, Bedoya se vinculó con **Empezares**, una organización dedicada a la posvención para familiares de personas que murieron por suicidio. Allí encontró un espacio junto a madres, padres, hermanos e hijos que atravesaron experiencias similares.

“Hablar con gente que pasó por lo mismo ayuda”, señaló, al destacar el valor del acompañamiento grupal y la necesidad de que las familias no queden solas después de una tragedia.

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