Chile: al menos 16 muertos y más de 50.000 evacuados por incendios forestales en el sur

Una de las emergencias más graves de los últimos años golpea al sur de Chile, donde los incendios forestales ya provocaron al menos 16 muertos y obligaron a evacuar a más de 50.000 personas en las regiones de Ñuble y Biobío. El Gobierno declaró el estado de catástrofe y evalúa imponer un toque de queda ante la magnitud del desastre.

El fuego se inició el sábado y se propagó con extrema rapidez debido a las altas temperaturas y los fuertes vientos, afectando localidades ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago. El ministro de Seguridad, Luis Cordero, confirmó que las llamas avanzaron sin control durante la madrugada y destruyeron barrios completos.

Según relataron autoridades y periodistas locales, todas las víctimas fatales fueron halladas dentro de sus viviendas. “La situación es crítica y existe preocupación por un posible aumento en el número de fallecidos”, advirtió la periodista Sofía Martínez, al remarcar la urgencia de las evacuaciones.

Más de 3.700 bomberos trabajan intensamente para contener el avance del fuego. “Estamos enfrentando un cuadro muy complejo”, señaló el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, quien confirmó que continúan activos al menos 14 focos de incendio.

Ante el escenario, el presidente Gabriel Boric anunció la declaración del estado de catástrofe en ambas regiones. “Todos los recursos del Estado están disponibles para enfrentar esta emergencia”, expresó a través de la red social X, y no descartó viajar a la zona afectada en las próximas horas.

El avance de las llamas provocó el colapso de rutas, la evacuación de centros de salud —entre ellos el hospital de Lirquén— y el despliegue de fuerzas de seguridad para prevenir saqueos y asistir a los damnificados. En total, se emitieron 87 alertas del Sistema de Alerta de Emergencia.

Actualmente funcionan seis albergues en Ñuble y ocho en Biobío, donde se refugian cerca de 900 personas que perdieron sus hogares. Las condiciones climáticas continúan siendo adversas, con temperaturas superiores a los 30 grados y fuertes ráfagas de viento.

Desde la Corporación Nacional Forestal advirtieron que el incendio “permanece fuera de control” y que el panorama sigue siendo preocupante. En este contexto, el Gobierno analiza decretar un toque de queda nocturno para restringir la circulación y evitar nuevos focos ígneos, priorizando la protección de la población.