Capitanich defendió el sueldo millonario de su hija y sus “ñoquis” y aseguró que “todos son trabajadores”
El senador nacional y exgobernador del Chaco, Jorge Capitanich, salió a defender públicamente el salario que percibe su hija en el Congreso de la Nación, tras la polémica generada por su designación en un cargo jerárquico dentro de su despacho legislativo.
Capitanich aseguró que su hija “es una profesional con formación y experiencia”, y sostuvo que su nombramiento se ajusta a la normativa vigente, rechazando las acusaciones de nepotismo. Según expresó, las críticas buscan deslegitimar una relación laboral válida.
Incorporaciones y polémica por el equipo de asesores
A menos de un mes de haber asumido su banca en la Cámara Alta, el legislador realizó una amplia incorporación de personal, lo que llamó la atención tanto por la cantidad de contrataciones como por la presencia de familiares directos en puestos clave.
Dentro de la estructura del despacho, María Guillermina Capitanich, hija del senador, ocupa un rol central como jefa del equipo legislativo, con la categoría A1, la más alta del escalafón del Senado. Desde el entorno del legislador argumentaron que se trata de una persona de “máxima confianza” y con antecedentes en tareas parlamentarias.
Diferencias con otros senadores y cifras salariales
Mientras que otros senadores que asumieron el 10 de diciembre incorporaron entre dos y cinco asesores, Capitanich ya cuenta con 17 colaboradores, una cifra que lo ubica por encima del promedio.
Cada senador dispone de un cupo de 7.338 módulos para el pago de su equipo, con un valor actual de $2.554 por módulo, lo que representa un presupuesto mensual aproximado de $18,7 millones. Bajo este esquema, se estima que la hija del legislador percibe un salario cercano a $2,1 millones, mientras que el resto del personal cobraría entre $600.000 y $900.000 mensuales.
Antecedentes y cuestionamientos
La nómina de asesores también generó cuestionamientos por la inclusión de figuras con antecedentes en la administración pública chaqueña, como Osvaldo Guillermo Pérez Cuevas, exfuncionario del Instituto del Deporte del Chaco, vinculado a denuncias durante su gestión.
Asimismo, aparecen apellidos repetidos, como el caso de las hermanas Bosch, ambas con pasado en el gobierno provincial, lo que avivó el debate sobre la conformación del equipo.
La situación continúa generando repercusión en el ámbito político y mediático, en medio del debate sobre nepotismo, transparencia y uso de fondos públicos en el Congreso.