POLITICA Por: RedactorHace 3 horas

Emerenciano Sena, condenado por el crimen de Cecilia, cuestionó la democracia en Chaco en una carta por los 50 años del golpe

En el marco de un nuevo aniversario del Golpe de Estado de 1976 en Argentina, el dirigente social Emerenciano Sena difundió un escrito desde la cárcel que provocó amplio rechazo en la opinión pública.

Se trata de su primera manifestación pública tras haber sido condenado a prisión perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, uno de los casos más impactantes en la provincia en los últimos años.

En el texto, Sena combinó referencias al aniversario del golpe con críticas políticas y cuestionamientos al funcionamiento institucional. “A 50 años del inicio de la dictadura, no hay democracia”, expresó, y apuntó contra la situación en la provincia del Chaco.

El contenido generó fuertes cuestionamientos tanto por sus declaraciones como por el contexto en el que fueron realizadas. En la carta, el dirigente también defendió su trayectoria, al señalar que sus logros se vinculan a obras que “planificó, gestionó y construyó”.

Además, incluyó críticas al sistema judicial, con afirmaciones que generaron repercusión por provenir de una persona condenada a prisión perpetua.

El escrito concluye con una frase que no pasó desapercibida: “Yo todavía estoy vivo”, lo que reavivó el debate público en torno a sus declaraciones.

CARTA COMPLETA:

“Emerenciano Sena
 

A 50 años del inicio de la dictadura, no hay democracia.
Chaco, provincia arrasada por los radicales.

Tierras arrasadas dirían los hipócritas de los medios mentirosos que dañan a la gente, a la sociedad, perjudicándoles cuando les mienten diciendo que la política es mala; esto es mentira, es malo ser radical o son malos los radicales, que están dejando niños, docentes arrasados, trabajadores de la salud arrasados, todos los sectores de los trabajadores arrasados por el gobierno nacional y los radicales, histórico enemigo de los trabajadores del Chaco.

Pero siempre estuvieron y están los menos, lengua negra, los bufones que se disfrazan de comisión, comité y derechos humanos o son como los medios, mienten y estafan, como los medios y se acobachan en el gobierno de turno, si son milicos o radicales, mejor.

En mi larga vida, de lo que estoy agradecido gratamente al destino que hizo que viviera hasta hoy, en estos largos días, meses y años de mi existencia tuve buenas, malas, ganadas y pérdidas. Las pérdidas fueron los días, meses y años que no luché por los derechos del pueblo ni el mío propio.

Las ganadas son las obras que planifiqué, gestioné y construí para los pobres como yo, con un esquema urbano pensado en sus habitantes, como ser jardín maternal, infantil, escuelas primarias, secundarias, carreras terciarias, luz, agua, calles totalmente pavimentadas o adoquinadas; esta combinación le hace particularmente atractivo y hermoso el barrio Emerenciano.

Todos los edificios, tanto públicos como las casas, el plan urbanístico fue ideado y ejecutado por mí. No existe juez, ni fiscales especiales, ni justicia que haya hecho algo así, ni siquiera similar. Pero sí desear el peor de sus odios a los trabajadores y obreros como yo.

Y lo demostraron con la condena en mi contra por la causa que ellos me armaron a pedido de los radicales y Zdero, como a tantos compañeros que encarcelaron y asesinaron por pensar y vivir como yo.

Las malas: la partida de mi madre y de muy pequeños de mis hijos, son y serán para mí los momentos más difíciles de los recuerdos.

Las buenas: en estos largos días, meses y años en los que pude y puedo experimentar esos largos días, meses y años por los que pasaron los compañeros que fueron asesinados aquí entre estas paredes y rejas para después ser tirados sus restos ultrajados a unos 48 kilómetros, Margarita Belén.

Yo todavía estoy vivo.

Esos compañeros fueron asesinados aquí donde hoy escribo estas líneas y fueron ignorados sus asesinatos por la misma ‘justicia’. En el gobierno de turno están sus asesinos.”