Pérez Pons mostró un "libre deuda", pero omitió contar los más de $310.000 millones que quedaron pendientes en Secheep
La polémica por la deuda de Secheep con Cammesa volvió a encenderse luego de que el diputado provincial Santiago Pérez Pons difundiera en redes sociales un certificado de "libre deuda" emitido el 7 de diciembre de 2023, pocos días antes de dejar el gobierno junto a Jorge Capitanich. Sin embargo, detrás de ese documento existe una realidad que el exministro evitó mencionar: la provincia todavía tenía por delante más de 90 cuotas por pagar de una refinanciación multimillonaria que hoy supera los $310.000 millones.
El certificado exhibido por Pérez Pons acreditaba que Secheep no tenía deudas vencidas con Cammesa en ese momento. Lo que no decía era que la empresa estaba inmersa en un plan de pagos de 96 cuotas firmado por la propia gestión de Capitanich para refinanciar una deuda acumulada de aproximadamente $33.000 millones.
En otras palabras, el "libre deuda" no significaba que la deuda había desaparecido, sino simplemente que se habían pagado las primeras cuotas de una moratoria que seguirán afrontando los chaqueños durante años.
El detalle que Pérez Pons no contó
La refinanciación fue firmada a fines de 2022 entre el Gobierno del Chaco y la Secretaría de Energía de la Nación. El acuerdo permitió evitar sanciones y reestructurar los compromisos con Cammesa, pero a cambio dejó una pesada mochila financiera para las futuras administraciones.
Cuando Pérez Pons mostró orgullosamente el certificado del 7 de diciembre de 2023, la provincia apenas había abonado las primeras cinco cuotas del plan.
Sí, cinco cuotas.
A esa fecha todavía quedaban más de 91 pagos mensuales pendientes y una deuda que, producto de la inflación, los intereses y las actualizaciones financieras, ya comenzaba a multiplicarse de manera exponencial.
De $33.000 millones a más de $310.000 millones
La deuda reconocida inicialmente rondaba los $33.000 millones. Sin embargo, un informe presentado por el entonces jefe de Gabinete de la Nación, Agustín Rossi, ante el Congreso en mayo de 2023 ya advertía que el total a cancelar entre capital e intereses alcanzaría los $127.828 millones.
La situación continuó agravándose y para diciembre de 2023, cuando Capitanich dejaba la Gobernación, las estimaciones ubicaban el compromiso financiero en cifras cercanas a los $146.000 millones.
Con las posteriores actualizaciones y renegociaciones, el pasivo terminó escalando hasta valores cercanos a los $310.000 millones.
Un certificado que no cuenta toda la historia
La discusión política se centra justamente en ese punto. Mientras Pérez Pons intenta presentar el documento como prueba de una administración ordenada, sus críticos sostienen que se trata de una verdad a medias.
El certificado demostraba que las cuotas estaban al día, pero no que la deuda estuviera cancelada.
Es la diferencia entre mostrar el comprobante de una cuota del auto y afirmar que el vehículo ya está totalmente pagado.
Por eso, desde distintos sectores cuestionan que el exministro haya utilizado el "libre deuda" como argumento político sin explicar que la provincia seguía atada a un compromiso financiero gigantesco que hoy continúa impactando sobre las cuentas públicas.
La herencia que sigue pagando el Chaco
Más allá de los cruces partidarios, los números son contundentes. La refinanciación firmada durante la gestión de Capitanich permitió ganar tiempo, pero dejó una deuda de largo plazo que aún condiciona las finanzas provinciales.
Y mientras Pérez Pons celebra haber pagado cinco cuotas y exhibe un certificado de libre deuda, la pregunta que muchos chaqueños se hacen es otra: ¿quién terminará pagando las 91 cuotas restantes y los más de $310.000 millones que quedaron sobre la mesa?