POLITICA Por: redacciónHace 1 hora

La Justicia quiere “destetar” al tío Gildo del poder: ya tomó demasiada leche del Estado

La pelea por la continuidad de Gildo Insfrán al frente de Formosa llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y abrió un nuevo capítulo en una disputa que puede marcar el futuro político de la provincia.

El máximo tribunal declaró su competencia originaria en la demanda presentada por la Confederación Frente Amplio Formoseño contra la cláusula de la Constitución provincial que podría habilitar una nueva candidatura de Insfrán para el período 2027-2031.

La presentación cuestiona la denominada Cláusula Transitoria Cuarta, incorporada tras la última reforma constitucional de Formosa. Según los demandantes, la disposición permitiría considerar como "primer mandato" el período que Insfrán y su vicegobernador, Eber Solís, se encontraban ejerciendo al momento de la reforma.

El planteo opositor sostiene que esa interpretación abriría la puerta a una nueva postulación de Insfrán y a una tercera candidatura de Solís, pese a los límites establecidos por la Constitución Nacional y a los principios republicanos de alternancia en el poder.

La Corte ya había fijado un antecedente clave el 19 de diciembre de 2024, cuando declaró inconstitucional el artículo 132 de la Constitución formoseña. En aquel fallo, el máximo tribunal consideró que una reelección sin límites podía generar ventajas indebidas para quien ocupa el poder y afectar la igualdad de condiciones en una competencia electoral.

Ahora, la discusión vuelve a estar sobre la mesa.

Una disputa que trasciende a Insfrán

La oposición formoseña sostiene que la nueva cláusula transitoria fue diseñada para sortear aquel fallo de la Corte y garantizar la continuidad del oficialismo provincial.

La demanda plantea que computar como primer mandato el período que estaba en curso al momento de la reforma permitiría alterar el alcance de los límites a la reelección y, en los hechos, extender la permanencia de los actuales funcionarios en el poder.

La Corte Suprema decidió darle 60 días a la Provincia de Formosa para contestar la demanda. Con esta resolución, la discusión dejó de ser exclusivamente política y quedó formalmente instalada en el máximo tribunal del país.

El debate no es menor: Insfrán gobierna Formosa desde 1995 y construyó uno de los liderazgos políticos más prolongados de la Argentina. Una eventual nueva candidatura volvería a poner en discusión los límites de la permanencia en el poder y el funcionamiento del sistema republicano en las provincias.

Para sus críticos, el problema ya no es solamente quién será candidato en 2027, sino cuánto tiempo puede permanecer una misma estructura política al frente de un Estado provincial.

La Corte tendrá ahora la última palabra sobre una cláusula que podría definir si el llamado "tío Gildo" continúa al frente de Formosa o si, después de décadas, deberá enfrentar finalmente el límite constitucional a su permanencia en el poder.

La disputa recién comienza, pero el mensaje político ya quedó planteado: el poder no debería ser patrimonio de nadie y ningún gobernador puede sentirse dueño eterno del Estado.