




La División Fluvial de la Policía llevó adelante un operativo de vigilancia y control en sectores estratégicos de la zona de la Confluencia, en el marco de las acciones preventivas orientadas a combatir delitos complejos en jurisdicción fluvial.
El procedimiento finalizó este viernes alrededor de las 16:30, tras una jornada de patrullaje intensivo a bordo de la embarcación oficial LP-11. Las recorridas se concentraron en puntos considerados críticos para la navegación, como la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay, el Riacho Guacarita y el sector conocido como Cables.
Según informaron fuentes policiales, el objetivo del despliegue fue reforzar la prevención de ilícitos y contravenciones, con especial atención en la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y la trata de personas en áreas bajo control fluvial.


Durante el operativo, los efectivos identificaron a cinco personas e inspeccionaron tres embarcaciones que circulaban por la zona. Desde la fuerza señalaron que este tipo de intervenciones forman parte de un plan sistemático de seguridad para garantizar el orden y la tranquilidad en las vías navegables de la región.
























