




El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino fueron procesados por la Justicia en el marco de una causa por presunta evasión fiscal que superaría los 19 mil millones de pesos.
La medida fue dispuesta por el juez federal en lo penal económico Diego Amarante, quien además ordenó un embargo de 350 millones de pesos sobre los bienes de ambos dirigentes.


Según la investigación, los acusados no habrían abonado en tiempo y forma obligaciones vinculadas a impuestos y aportes patronales, lo que derivó en una causa por supuesta apropiación indebida de recursos previsionales, entre otras irregularidades tributarias.
El expediente tomó impulso luego de las indagatorias realizadas los días 11 y 12 de marzo, cuando tanto Tapia como Toviggino se presentaron ante el magistrado. En su declaración, el titular de la AFA entregó un escrito en el que negó responsabilidad directa en la deuda y solicitó su sobreseimiento.
Tapia argumentó que las decisiones relacionadas con el pago de impuestos y cuestiones contables corresponden a áreas técnicas dentro de la institución, y que su rol se limita a funciones de carácter institucional.
La causa continúa en etapa de investigación y podría tener nuevas derivaciones en las próximas semanas, en un caso que genera fuerte impacto en el ámbito del fútbol argentino y en la conducción de su máxima entidad.
























