CHACO Por: RedactorHace 7 horas

Soldados de Quitilipi fueron distinguidos en Venezuela por su labor en tareas de rescate

Pablo Navarro y Alberto Ibarra integran la misión humanitaria de la Armada Argentina desplegada tras los terremotos. Ambos recibieron una medalla en reconocimiento a su trabajo en una de las zonas más afectadas por la tragedia.

Los soldados voluntarios Pablo Exequiel Navarro y Alberto Ibarra, oriundos de Quitilipi, fueron reconocidos por las autoridades venezolanas por su participación en las tareas de búsqueda y rescate que se desarrollan tras los devastadores terremotos que afectaron al país.

Ambos forman parte del Batallón de Perros de Guerra de Búsqueda y Rescate de Personas de la Armada Argentina, que fue enviado en misión humanitaria para colaborar con los operativos en La Guaira, una de las regiones más golpeadas por el desastre.

En medio de las intensas jornadas de trabajo, los efectivos argentinos recibieron una medalla de reconocimiento por el compromiso y esfuerzo demostrado en las labores de asistencia a la población afectada.

Susana López, esposa de Pablo Navarro, confirmó que los soldados continúan trabajando en la zona y destacó el valor de quienes participan de la misión. “Gracias a Dios mi esposo se encuentra bien. El 9 de julio fueron distinguidos durante un acto realizado en Venezuela por la labor que vienen realizando”, señaló.

La mujer también expresó la preocupación que viven las familias de los rescatistas debido a las condiciones extremas en las que desarrollan su tarea. “Seguimos rezando porque minuto a minuto arriesgan sus vidas ingresando a estructuras que pueden derrumbarse y enfrentando la posibilidad de nuevas réplicas”, afirmó.

A pesar de las dificultades, aseguró que el grupo mantiene intacta la voluntad de ayudar. “Siguen con mucha fuerza y con la esperanza de encontrar personas con vida”, sostuvo.

La misión argentina continúa trabajando entre escombros, soportando altas temperaturas y extensas jornadas de búsqueda, en el marco de una catástrofe que ya dejó miles de víctimas y se convirtió en una de las tragedias más graves registradas en Venezuela en las últimas décadas.