Mató a su marido con agua hirviendo tras enterarse de que abusaba de sus hijos

INTERNACIONALES 13 de julio de 2021 Por redaccion
Su hija le contó días antes que el hombre había abusado de ella y de su hermano.
MUERTO

Una madre pasará toda su vida en la cárcel: mató a su marido con agua hirviendo cuando sus hijos confesaron que el hombre los había violado cuando eran pequeños.

Aunque los hechos ocurrieron el 14 de julio del 2020 en Cheshire, una ciudad de Gran Bretaña, el juicio se celebró hace dos semanas y la noticia trascendió en las últimas horas: Corinna Smith, de 59 años, tendrá que cumplir cadena perpetua.

Smith asesinó a su marido, Michael Bines, de 80 años, mientras estaba durmiendo. Para los fiscales del caso, fue un crimen premeditado: tomó un recipiente, puso agua a hervir y agregó tres bolsas de azúcar para hacer una pasta de caramelo y, con esta mezcla, se dirigió hacia la habitación donde estaba su marido y le tiró el contenido hirviendo encima.

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Baines sufrió quemaduras gravísimas y murió cinco semanas después en un hospital local. El azúcar "hizo que el líquido fuera más viscoso, espeso y pegajoso, de modo que se quedaba en la piel y causaba un daño mayor", dijeron los fiscales durante el juicio.

La hija de Smith afirmó que Baines había abusado sexualmente de ella y de su hermano "durante muchos años cuando eran niños". El hermano, Craig, se suicidó en 2007 y había sido encarcelado por agresión.

Smith cumplirá un mínimo de 12 años en la cárcel antes de que pueda ser considerada para obtener libertad condicional. El hecho de que no había denuncias previas sobre los presuntos abusos de Baines hacia sus hijos determinaron que Smith no pudiera probar sus dichos.

Otro punto que le jugó en contra a Smith fue el hecho de que no asistió a su esposo luego de haberle arrojado agua hirviendo. En lugar de llamar a una emergencia, se fue de la vivienda a la casa de un vecino, a quien le contó lo que había ocurrido. "Lo lastimé mucho, creo que lo maté", fueron sus palabras frente al vecino, quien llamó en forma urgencia a la policía.

Para la Justicia local, no se pudo demostrar la gravedad de las acusaciones de Smith hacia su esposo y, por lo tanto, se desestimó el recurso. También se rechazó otro recurso de Corinna Smith en el que decía que había sido un homicidio imprudente. La Justicia pudo comprobar que la mujer tardó 13 minutos en hervir el agua para quemar a su marido, lo que demuestra el plan premeditado.


"Tirar agua hirviendo sobre alguien cuando está dormido es absolutamente horrible. También mezclar tres bolsas de azúcar con el agua demostró la determinación que tenía de causar un daño grave" explicó el policía Paul Hughes, de la Policía Criminal de Cheshire.

La policía encontró a Baines "con un dolor insoportable, llorando en la cama con la piel del brazo derecho y la mano despegándose", según consta en el expediente judicial.

La opinión pública se dividió fuertemente frente al caso, entre quienes juzgaron que a Smith no le quedó otra opción que matar a su marido al enterarse de que abusaba de sus hijos y otras personas que la consideran una asesina a sangre fría. 


El caso de Valérie Bacot
 

El caso de Corinna Smith recuerda al de Valérie Bacot, una mujer francesa a quien le pedían cadena perpetua por haber matado en 2016 a su marido de un tiro en la cabeza, quien la maltrató y agredió sexualmente toda su vida. La mujer recibió una pena leve y no quedó detenida.

La pena emitida evitará que vuelva a prisión, ya que el fallo impone cuatro años de cárcel, solo uno de ellos firme, tiempo que ya cumplió Bacot durante su detención preventiva. La sentencia sigue así las recomendaciones de la propia fiscalía, que había solicitado “clemencia” para una mujer que afrontaba hasta la cadena perpetua, pero que era “claramente una víctima” y no una asesina, según destacó en su alegato final. 

“Puede salir libre de esta sala de audiencias”, le dijo la presidenta del tribunal, Céline Therme a Bacot, en medio de aplausos del público. Las ovaciones continuaron cuando Bacot, sostenida por sus abogadas, salió del tribunal. Una petición para que esta mujer no volviera a la cárcel había recibido más de medio millón de firmas antes de que comenzaran las audiencias.

Bacot fue abusada por Daniel Polette desde que tenía 12 años y el hombre salía con su madre. En el año 95 el hombre cayó en prisión pero al salir volvió a la casa familiar peor que antes: “Todo volvió a empezar como antes”.

Fue violada desde los 12 años por su padrastro, que más tarde se convirtió en su marido, golpeada y además obligada a prostituirse. Valérie Bacot se convirtió en el nuevo símbolo de la violencia conyugal en Francia.

Al igual que el caso británico de Corinna Smith, su caso además dividió a la opinión pública francesa como a la clase política, entre quienes creen que la ahora acusada es culpable de un crimen y quienes la consideran víctima, postura mayoritaria.

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